Protección incompleta

16.09.2025

¿Qué es la PrEP?

La PrEP (profilaxis preexposición) es un medicamento que ayuda a prevenir la infección por VIH antes de estar expuesto al virus. Se toma de manera diaria (o según indicación médica) y su efectividad es muy alta si se usa correctamente.

Lo que debes saber sobre la PrEP:

  • Protege solo contra el VIH, no contra otras infecciones de transmisión sexual como sífilis, gonorrea, clamidia o hepatitis C.

  • Debe ser prescrita y supervisada por un médico, con controles periódicos de salud y pruebas de VIH.

  • No reemplaza otras medidas de protección, como el uso de condón, especialmente si hay riesgo de otras ITS.

  • Es una herramienta poderosa, pero no es magia: su efectividad depende de un uso responsable y consciente.

En pocas palabras: la PrEP puede salvar vidas, pero solo funciona bien cuando se usa de manera segura, con seguimiento médico y combinado con otras precauciones.

Ante cualquier exposición de riesgo

No esperes ni te automediques. La atención rápida y profesional puede marcar la diferencia para prevenir infecciones graves.

⚠️ Importante

La PrEP es un gran avance en la prevención del VIH, pero tomarla sin control médico puede ser peligroso. No es una pastilla mágica que protege de todo: usarla sin seguimiento puede dañar los riñones, bajar las defensas y generar una falsa sensación de seguridad.

Algunas personas la usan como sustituto del condón, y eso no protege contra otras infecciones como sífilis, gonorrea, clamidia o hepatitis C. La PrEP puede salvar vidas, pero también puede dar falsa confianza si no se combina con medidas de protección y seguimiento médico.

No se trata de prohibirla ni de juzgar a quienes la usan, sino de informar y concientizar: tu salud es más que una pastilla, y tu bienestar no debería depender solo de la necesidad económica ni de la presión de otros.

Usar PrEP de forma responsable significa:

  • Tomarla bajo supervisión médica.

  • Hacerse controles periódicos.

  • Seguir usando protección para otras infecciones.

  • Conocer los riesgos y cuidarse de manera integral.

La PrEP es poderosa, pero solo funciona realmente cuando se usa con información, responsabilidad y conciencia de los riesgos. Tu vida y tu salud no son negociables.

Consecuencias del uso prolongado de la PrEP

Problemas renales

Algunos medicamentos de la PrEP, especialmente tenofovir disoproxil fumarato (TDF), pueden afectar la función de los riñones con el uso prolongado. Esto puede causar disminución de la filtración glomerular y alteraciones en minerales como fósforo y calcio.

Pérdida de densidad ósea

El TDF puede causar leve disminución de la densidad ósea, aumentando el riesgo de fracturas a largo plazo si no se controla.

Resistencia viral

Si una persona se infecta de VIH mientras usa PrEP de manera incorrecta (olvidando dosis o iniciándola con infección no detectada), el virus puede volverse resistente a algunos medicamentos, complicando el tratamiento futuro.

Efectos gastrointestinales y otros leves

Algunas personas pueden experimentar náuseas, diarrea, dolor de cabeza o fatiga, sobre todo al inicio, aunque suelen disminuir con el tiempo.

Falsa sensación de seguridad

Usar PrEP sin condón puede incrementar la exposición a otras ITS, como sífilis, gonorrea, clamidia o hepatitis C… 


*Además de la PrEP, existe la PEP (profilaxis postexposición al VIH), que es otra herramienta importante en nuestra salud sexual. A diferencia de la PrEP, que se toma de manera preventiva antes de cualquier posible exposición, la PEP se utiliza después de una situación de riesgo, por ejemplo, una relación sin protección o un accidente laboral relacionado con fluidos corporales.

La PEP debe iniciarse lo antes posible, idealmente dentro de las 72 horas posteriores al contacto de riesgo, y se toma durante 28 días consecutivos bajo supervisión médica. Su eficacia depende de la rapidez con que se comience el tratamiento y del cumplimiento estricto del régimen.

En nuestra profesión, la PEP es una herramienta de emergencia que nos permite reducir significativamente la probabilidad de infección después de un accidente o exposición inesperada. Sin embargo, al igual que la PrEP, tomarla sin control médico puede ser peligroso, por efectos secundarios, interacciones con otros medicamentos o un uso incorrecto que disminuya su efectividad.

Hablar de PEP es tan necesario como hablar de PrEP: visibilizar estas herramientas nos permite proteger nuestra salud, tomar decisiones informadas y reducir riesgos en un entorno donde muchas veces la información no circula abiertamente.

 

Fernanda Souza💋